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Alejandra reseña a Sylvia Molloy (Argentina)

Sylvia  Molloy. Desarticulaciones. Buenos Aires: Eterna Cadencia, 2010

“Yo trabajo mucho con lo autobiográfico porque soy perezosa y me cuesta inventar, o porque acaso sea incapaz de hacerlo. Prefiero recurrir a cosas que me han ocurrido o que han ocurrido a otros. Tengo bastante buena memoria y archivo no sólo recuerdos, sino pedacitos de relatos que leo o que oigo contar y luego los uso en mi ficción”, dijo Sylvia Molloy en una entrevista reciente, refiriéndose a su segunda novela, El común olvido, de 2002. Quizás toda la literatura de Molloy, y parte de su crítica, podrían leerse en relación con este cometario sobre el género autobiográfico: como una inintermitente reflexión sobre la relación entre escritura y archivo de la memoria y, yendo un paso más allá, sobre la “buena memoria” –como dice Molloy- como archivo, cita de un otro que rememora. , el texto que nos ocupa, publicado el pasado Septiembre de 2010, también formula una reflexión sobre la escritura autobiográfica como acto citacional –y de relación con otro que recuerda- pero, esta vez, por el lado del revés, por el lado de la falta. El texto trata sobre la pérdida de la memoria de ML., amiga, compañera de la narradora, que sufre de mal de Alzheimer, con la que ha compartido no sólo una historia de amor sino también un espacio geográfico y, a la vez, intelectual, de colaboración y complicidad: el exilio en Estados Unidos y el trabajo académico en la crítica literaria. En este sentido, si el texto formula un enunciado sobre el estatuto fragmentario de toda narración de sí, haciéndose eco de las teorizaciones de la propia Molloy o de Paul de Man (cuando dice que toda escritura autobiográfica implica un acto de radical desconocimiento) también propone un ligero corrimiento respecto de dicho paradigma, dado que la pregunta, en lugar de ser ¿cómo se recuerda? comienza a ser ¿cómo se olvida?: “¿Cómo dice yo el que no recuerda, cuál es el lugar de su enunciación cuando se ha destejido la memoria?” (19) El texto pivotea sobre una zona peligrosamente indefinida, un punto ciego, como ha dicho Daniel Link, “allí donde la articulación (…) ya no es más posible, pero tampoco necesaria” (2010), lugar donde la fragmentariedad, la desobra, se vuelven dispositivos literarios. Allí, la desmemoria funciona como modelo de literatura: “No escribo para remendar huecos y hacerle creer a alguien (a mí misma) que aquí no ha pasado nada sino para atestiguar incoherencias, hiatos, silencios”(38). Sin embargo, el texto va más allá de la idea de la escritura de sí como acto de desconocimiento, para ser una reflexión llena de candidez y humor sobre la labor intelectual como acto de amistad y colaboración entre mujeres. “Como si por enésima vez ensayáramos una comedia de costumbres” (52), la narradora y ML. establecen un lazo de complicidad hilarante e íntimo que construye en el exilio –sitio de inestabilidad- y en esa alianza femenina, una lengua y una patria: “Con nadie, me doy cada vez más cuenta, hablo la lengua que hablo con ella, un español si se quiere de entrecasa pero de una casa que nunca fue del todo mía” (72). Se trata de una patria reinventada cada vez, territorio imaginario, siempre prestado, efímero: una “cámara de ecos” en la que resuena el acto de lenguaje, que, al mismo tiempo, es acto de amor y acto de homenaje.

Alejandra Josiowicz estudió Literatura Latinoamericana en la Universidad de Buenos Aires, Argentina. Ha obtenido una beca doctoral del Consejo de Investigaciones Científicas y Técnicas en ese país y ha publicado artículos académicos en diversas revistas. Actualmente, es candidata doctoral del Departamento de Español y Portugués de la Universidad de Princeton, donde escribe su tesis sobre Infancia y Literatura en América Latina.

2 comentarios el “Alejandra reseña a Sylvia Molloy (Argentina)

  1. sylvia molloy
    octubre 21, 2011

    alejandra mi nombre es bruno molloy y necesito alguna manera de comunicarme con sylvia para preguntar si nos une algun parentesco x curiosidad si tenes correo o telefono te lo agradeceria des ya muchas gracias y exitos en tu vida

    • Kamer
      marzo 16, 2014

      kala, edo pou ta leme de nikas pia sta tournoua kai o Panosk se exei ypeilkesrsei. Kai kala pou o ninja sou pernei kana papoutsi tis prokopis kai kana xamilokavalo panteloni giati allios akoma vermacht tha forouses.

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Esta entrada fue publicada el marzo 7, 2011 por en Argentina, Ficción.

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